El proceso fue excepcionalmente ágil, constando de solo 2 etapas. Lo que más destaco es la honestidad brutal del liderazgo técnico. No intentaron venderme la empresa con el típico cliché de que somos una familia. Al contrario, el enfoque fue directo: esto es un negocio, el objetivo es generar valor y ganar dinero, y si el ingeniero ayuda a que la empresa gane, el ingeniero también gana.
Es muy raro encontrar este nivel de transparencia financiera y operativa en los procesos actuales. No hubo juegos, no hubo pérdida de tiempo con burocracia de RR. HH. Innecesaria, solo una conversación de alto nivel sobre arquitectura, expectativas reales y compensación.
Aunque no tuve la oferta en esta oportunidad, no descarto participar en un nuevo proceso con ellos. Pero lo que más me impactó es que existen procesos ágiles de 2 etapas, esto ahora será mi estándar para procesos o compañias futuras.