El proceso de selección constó, en primer lugar, de una entrevista telefónica y, posteriormente, de una videollamada.
La entrevista final se desarrolló en un ambiente abierto y profesional, con preguntas bien estructuradas y respuestas claras. Asimismo, tuve la oportunidad de plantear mis propias preguntas y resolver todas las dudas relacionadas con el puesto y la empresa.
Durante la entrevista se abordaron aspectos relacionados con mis principales fortalezas y áreas de mejora, además de las preguntas habituales que suelen formar parte de un proceso de selección.