Mi experiencia con el proceso de selección de Lodgerin ha sido, lamentablemente, la peor por la que he pasado.
El proceso comenzó con un formulario larguísimo que incluía un case study extenso (Incentive Plan Design Exercise) que me tomó más de 3 horas completar, todo esto antes de haber tenido una primera entrevista. Este esfuerzo inicial, aunque desgastante, lo asumí con entusiasmo por el interés en la posición.
Posteriormente, tuve una entrevista online con el CEO, donde, sorprendentemente, no se hizo mención alguna al formulario ni al case study. Más adelante, asistí a una entrevista presencial con el equipo directivo, donde me reiteraron su interés en mi perfil y sus ganas de contar conmigo en la empresa.
Sin embargo, cuando recibí la oferta laboral, se me presentó un salario en el rango mínimo estipulado, pese a haber indicado desde el inicio mis expectativas salariales y tras haber escuchado del propio CEO que me ofrecerían "lo máximo posible". Al preguntar por esta discrepancia y proponer una reconsideración acorde al rango inicial, cancelaron el contrato en cuestión de minutos (literalmente). No recibí ninguna explicación que justificara esta decisión, solo un rechazo repentino tras semanas de esfuerzo por mi parte.
Incluso contacté al CEO para tratar de entender mejor la situación, pero mi mensaje fue ignorado. Además, durante el proceso, les creé un plan de acción completo para el departamento de People para 2025, el cual tampoco fue valorado ni reconocido, aunque algo me dice que se lo han quedado guardado para un futuro.
Este proceso careció de transparencia, humanidad y profesionalismo. Si buscan crecer como empresa, espero que también trabajen en mejorar su trato hacia los candidatos.