Me contactaron inicialmente por Whatsapp y luego por mail. Mantuve dos entrevistas para la posición, la primera con el área de Gestión de Talento (RRHH) y luego con la Gerente de Ventas y Marketing. El proceso incluyó también una prueba psicológica online. No sólo que no tuve feedback, sino que además evadieron sistemáticamente todas las consultas que realicé vía mail y Whatsapp. Esto incluye a ambas áreas involucradas. Luego de tres instancias uno espera, al menos, una respuesta. Me sorprendió el destrato con el que se manejaron.
En el primer contacto hacen preguntas generalistas sobre experiencia previa y te cuentan sobre la empresa, en la segunda entrevista se profundiza sobre algunas cuestiones técnicas y comerciales de la posición. El desarrollo del proceso fue rápido, sin embargo, se lo sintió mecánico e impersonal. Esto viene acompañado de un patrón post-pandemia que vengo notando en muchos lugares: la virtualidad les permite abarcar un área de búsqueda más amplia y hacer más entrevistas, pero luego no se ocupan de los que quedan en el camino.