Mi experiencia en este proceso de selección no ha sido positiva.
El proceso de entrevistas fue muy acelerado y apenas hubo margen para preparar adecuadamente el Business Case. Sin embargo, tras finalizar las entrevistas, el tiempo de espera para recibir una respuesta fue de aproximadamente un mes.
Finalmente, la candidatura fue rechazada por no contar con experiencia previa en el sector, un aspecto que era conocido desde la primera fase del proceso. Por ello, considero que este criterio debería haberse valorado antes, evitando alargar innecesariamente el proceso tanto para la empresa como para el candidato.
En mi opinión, la gestión y la comunicación durante el proceso no fueron las más adecuadas, y la experiencia deja una imagen mejorable de la compañía. Más aún cuando, un mes después de finalizar la entrevista, se comunica la decisión y la oferta vuelve a publicarse en LinkedIn.
Creo que una mayor transparencia, agilidad y coherencia en los criterios de selección mejorarían notablemente la experiencia del candidato.