Tuve una primera entrevista con una de las socias de la empresa, además de conocer mi perfil como diseñadora gráfica, también dedicó tiempo a conocerme como persona. Pude ver la importancia que daban a elegir un equipo que encajase con la personalidad de la empresa, más allá de la productividad. Después tuve una segunda entrevista de nuevo con ella y otro socio; repasamos puntos de la primera entrevista, una pequeña conversación en inglés, y resolver dudas que teníamos ambas partes. Además, a los 2 días de la misma, me pasaron un prueba gráfica para valorarme en el terreno creativo.