Me entrevistó una de las fundadoras. Jamás había tenido una entrevista con una persona tan maleducada y poco profesional. El tono siempre fue muy desagradable, soberbio y maleducado. La verdad es que las empresas deberían pensárselo dos veces antes de trabajar con ellas puesto que son el primer filtro y transmite muy mala imagen. A mi se me pasaron las ganas de continuar.