La entrevista se llevó a cabo en una pequeña sala de reuniones.La persona encargada de la entrevista me saludó con una sonrisa amable y enseguida rompió el hielo preguntando sobre mi experiencia previa y mis motivaciones. Le conté que siempre me había sentido atraído por el trato directo con clientes, aunque estaba nervioso por no tener mucha experiencia. Valoraron mi honestidad y determinación, y me explicó cómo sería el plan de entrenamiento. Salí de la entrevista con la confianza de que, con su guía y mi entusiasmo, podría desarrollarme con éxito en ventas.