El proceso de la entrevista constó de las siguientes etapas:
Introducción:
El entrevistador inició presentándose, describiendo brevemente el propósito de la entrevista y explicando la estructura de la misma. También se permitió que el entrevistado hablara sobre su experiencia y formación, estableciendo un ambiente cómodo y profesional.
Preguntas iniciales:
Se realizaron preguntas generales relacionadas con el perfil del entrevistado, sus antecedentes académicos y laborales, así como sus intereses y motivaciones para el puesto. Estas preguntas buscaron evaluar las competencias generales y la adecuación al rol.
Evaluación técnica o específica:
Durante esta etapa, se formularon preguntas relacionadas con conocimientos específicos y habilidades técnicas requeridas para el puesto. En algunos casos, se presentaron problemas prácticos o escenarios hipotéticos para analizar la capacidad de resolución de problemas.
Preguntas conductuales:
Se exploraron experiencias pasadas del entrevistado mediante preguntas basadas en situaciones ("¿Puedes describir un momento en el que...?), aplicando la metodología STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado) para evaluar habilidades interpersonales, de liderazgo y resolución de conflictos.
Cierre de la entrevista:
El entrevistador permitió al candidato realizar preguntas sobre la posición, la empresa o los siguientes pasos del proceso. Finalmente, se brindó información sobre los tiempos estimados para recibir una respuesta y los pasos a seguir.