El proceso de la entrevista fue estructurado en varias fases. Inicialmente, se realizó una presentación sobre la empresa y el puesto. Luego, hubo preguntas técnicas y pruebas de conocimientos. A lo largo del proceso, evaluaron habilidades y experiencia, además de plantear escenarios prácticos. También incluyeron preguntas sobre metodología de trabajo y resolución de problemas. Sin embargo, no detallaban condiciones como salario, beneficios o modalidad de trabajo, lo que generó incertidumbre sobre ciertos aspectos clave del puesto. Finalmente, hubo una fase de feedback donde informaron los siguientes pasos sin especificar plazos concretos.